Síguenos en:

Facebookyoutube

Está de moda meterse con el desayuno: ¿Qué desayuna el mundo?

Se ha puesto de moda meterse con el desayuno.

 

No es que sea algo bueno ni malo en sí mismo. Pero cuando se divulga, muchas veces se hace desmitificando, y en ocasiones este proceso suele acabar con una crítica que puede quedar descontextualizada a lo que se pretendía. Me explico:

 

Este “ataque” o crítica al desayuno, está principalmente basado en dos suposiciones principales:

 

1) El desayuno no es imprescindible.

2) Los desayunos por norma general suelen ser ingestas poco saludables.

 

Y hay que admitir y reconocer que esas dos premisas son ciertas. La primera es simplemente una verdad: el desayuno, como cualquier otra ingesta no es imprescindible. Y además estamos especialmente condicionados en esta ingesta, ya que a diferencia de otras muchas, no existen tantos alimentos “diseñados” para comer a cierta hora como en el desayuno.

 

Este principio es puro marketing, que intenta enganchar compradores cautivos de productos concretos de por vida. Planteaos lo siguiente:

 

¿Cuántos de los que estáis leyendo estas líneas consumiríais leche, galletas, cereales de desayuno, mantequilla, mermelada, zumos… si no fuese por esta ingesta? Me temo que la respuesta dejaría entrever que la gran mayoría de personas consume estos productos SOLO en el desayuno, y que por tanto los compra exclusivamente para ello. Desgraciadamente, no son alimentos que deban tener una gran presencia en nuestra dieta, y ni mucho menos rinden homenaje por tanto a la conocida frase de:

 

“¿El desayuno es la comida más importante del día?”

 

¿Pero de verdad lo es? A día de hoy además, hay una gran cantidad de evidencia que nos muestra que no parece que sea más sano comer 5 veces al día en lugar de 3. Los que siempre hemos recomendado fraccionar las ingestas, cada vez tenemos menos apoyo en este sentido. Aún así, y como dije en la entrada ¿El por qué de las 5 comidas al día? Hay otros factores más allá de la saciedad, la glucemia y el peso que pueda desencadenar esta pauta, como es la lipemia, que debería hacer que reconsideráramos esta recomendación y hacer estudios más exhaustivos.

 

Dicho todo esto, creo que lo importante es concluir que, independientemente del número de comidas al día que se hagan (lo cual debería estar marcado por la realidad individual), en cualquier caso hay que huir de atracones. ¿Se debe ver el desayuno afectado por esto? Necesariamente no.

 

Y regreso a lo que me ha llevado a escribir el post. Corremos el riesgo de asumir que como el desayuno no se va a hacer correctamente, desaconsejarlo de manera inconsciente. Aquí personalmente veo un riesgo:

 

El desayuno ha permitido inculcar algo en nuestra cabeza:

 

  • “Es importante comer antes de salir de casa”.
  • “Eso que coma va a influir en mi rendimiento”.
  • “Tengo que intentar inculcar este hábito sobre todo en los más pequeños”.

 

Por hacer una equiparación. Lo veo similar al tema de la pirámide alimentaria. Estamos muy de acuerdo en que hay modificar su fondo, es decir: lo que recomienda la pirámide. Sin embargo, y al margen de que nos guste más o menos un sistema jerárquico y categórico como es esta guía alimentaria, hay que reconocerle la capacidad que ha tenido de grabarse a fuego en la mente de las personas.

 

Por tanto, hay que transformar esta realidad y quedarse en la potencialidad que tiene el desayuno.

 

Desde aquí lanzo una invitación a positivizar el mensaje del desayuno “empezando el día de manera saludable“, y aunque pueda parecer un slogan de cereal de desayuno, usarlo para inculcar de verdad buenos hábitos saludables.

 

Que no existe un desayuno ideal, es un obviedad como un templo. Por los mismos motivos por los que no existe una dieta, ni un plato ni una ingesta ideal. Aún así, podemos hacer grandes esfuerzos por promover elecciones más saludables a esta hora, aprovechándonos que la gente tiene tan claro que HAY que desayunar.

 

Para cambiar un poco este concepto de desayuno cerrado que tenemos. ¿Qué mejor que darnos una vuelta y ver los desayunos del mundo?

 

Hoy lunes, me encuentro en un proceso de valorar una gran cantidad de platos para un proyecto de educación alimentaria y que pueda ser transformador ayudando a la gente a comer mejor. Una puñado de participantes me ha mandado sus desayunos y es lo siguiente:

 

desayunos-de-espac3b1a

 

Como podéis comprobar, es una ingesta muy estable y cerrada. Que además suele tener un patrón interno intra-individuo. Es decir, no solo solemos desayunar mal, sino que lo solemos hacer todos los días y de la misma manera.

 

Os invito por tanto a abrir un poco los ojos, a que las cosas que podemos desayunar no tienen que ser paquetes que ponga “de desayuno”. Los cereales no tienen que ir necesariamente embolsados, ni tenemos que tomar lo mismo cada mañana.

 

Yogur, frutos secos, avena, fruta entera, batidos… pueden ser alternativas bastante aceptadas social y culturalmente. Y si te apetece comer otras cosas, como el guiso de lentejas de la India, unos huevos duros alemanes, habas cocidas egipcias o incluso costillas de canguro como decíamos en la charla de Naukas, pues adelante. Desayuna saludable, más allá de lo que te impongan.

 

Fuente: midietacojea.com