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No negocies con tu salud

slider18Me dirijo a todas aquellas personas que en algún momento de su vida se han planteado incorporar el ejercicio físico al ritmo cotidiano de sus vidas y que por diferentes circunstancias no llegaron a consumar.
Durante estos últimos 20 años he asistido a numerosas “confesiones” de potenciales clientes que se abrían a mí para contarme los miedos causados por informes médicos poco tranquilizadores (hipertensión, colesterol, sobrepeso…). Largas charlas que se convertían en ocasiones en monólogos donde me limitaba a que diesen rienda suelta a esos miedos, a fin de liberar parte de esa tensión acumulada por tales informes. Trataba de hacerles entender todos los beneficios que les aportaría el incluir el ejercicio físico en sus hábitos de vida. En la mayoría de los casos concluían la conversación jurándome que al día siguiente comenzarían sin falta y sería un nuevo comienzo para ellos, pero la triste realidad es que un gran número de ellos no volvían.

A toda esa gente que se sienta identificada con lo arriba escrito decirles que quizá a la salida del confesionario de una iglesia puedan sentir un poco más de bienestar espiritual en sus vidas pero el tipo de “confesiones” antes mencionadas nada tienen que ver con las religiosas. Aquí hablamos de tu salud a sabiendas que, en numerosas ocasiones cuando llegamos a situaciones extremas, una simple “confesión de gimnasio” no basta para empezar a solucionar el problema.
Hoy en día contamos con innumerables medios para permitir que el ejercicio físico entre a formar parte de nuestras vidas. Los centros deportivos son cada vez más numerosos y están mucho mejor equipados. Si tu problema es que eres de los que no comulgas con centros en ocasiones masificados o quizás no cuentas con tiempo suficiente para ir a los mismos te recomiendo crear tu propio entorno de entrenamiento en casa, disfrutando así de placenteros y solitarios entrenos, y la posibilidad de sacarle el mayor provecho a tu escaso tiempo. Y por supuesto siempre tendrás a tu alcance darte una “escapadita” y disfrutar del deporte outdoor (exterior) como primera alternativa.
En definitiva que no te quepa la menor duda que el ejercicio físico=SALUD, y que un estilo de vida que no lo incluya en su programa cotidiano es y será siempre, a mi juicio, un programa no válido.
¡Un abrazo y buenos estímulos!

Escrito por Oscar Díez Maza