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Programación de la obesidad: ¿Estamos fabricando niños gordos?

La cultura científica, y especialmente medicinal de la calle está alejada unos años de los últimos avances en investigación, si encima nos metemos en temas de alimentación infantil, donde las tradiciones están más que arraigadas es fácil esperar un salto de años y años de separación entre la práctica y la evidencia. Concretamente el palo se lo van a llevar hoy las fórmulas lácteas hiperproteicas, y la obsesión por ganar peso rápido en nuestros niños, esa imperiosa fuerza por que esté por encima de los percentiles, y encima forzada muchas veces de forma precipitada por algunos sanitarios.

 

GestaciónA día de hoy podemos decir con total evidencia que ciertos factores (como nuestro peso, estado nutricional, enfermedades…) actúan en periodos críticos de nuestro desarrollo (sobre todo en las etapas prenatales y postnatales), repercutiendo en la salud futura de las personas. De alguna manera podemos decir que estamos “programados” desde muy temprano, y que en esas etapas en las que se nos está “instalando el sistema,” son de gran importancia para el devenir de nuestra salud.

 

Dependiendo de cómo se desarrolle esa “programación” en nuestro cuerpo, se pueden producir cambios en la predisposición a ciertas enfermedades, o por el contrario la prevención de las mismas. Este fenómeno es conocido como “Programación Metabólica”, en el caso de los factores nutricionales tempranos “Early Nutrition” se conoce como “Nutritional programming”.

 

 

Muchos de estos ejemplos son conocidos, como es el caso del ácido fólico en embarazadas o el hecho de que el sexo de algunos reptiles está determinado por la temperatura de incubación del huevo.

 

¿Cómo influye la nutrición temprana en la salud de los niños?
Una de las cosas curiosas que se ha observado en este campo, es que situaciones como padecer hambrunas en las primeras etapas de la vida está asociado a un mayor riesgo de padecer obesidad. Parece contradictorio, ya que a su vez, se ha encontrado relación entre el peso al nacer y el IMC en edad adulta, lo que sugiere una tendencia de que los niños grandes tienen más posibilidades de convertirse en obesos adultos. El propio peso de la madre influye notablemente, madres que quedan embarazadas con sobrepeso y alto contenido de masa grasa tienen bebés con riesgo de ser también obesos en la vida adulta.

 

Mecanismos obesidad madre

El motivo parece ser que esta situación predispone al desarrollo de unos mecanismos del cuerpo para compensar este “riesgo”, desembocando en una obesidad si posteriormente (de adulto) cambia el contexto (dejamos de estar en hambruna para estar en abundancia). Tambiénla composición corporal parece desempeñar un papel fundamental en la programación de enfermedades, (debido a la importancia metabólica de las proporciones de la masa grasa, ósea y muscular).; habiendo también relación entre el bajo peso al nacer y el incremento de síndrome metabólico, debido sobre todo a un aumento en la adiposidad central.

 

Aquí es donde viene una cuestión muy importante para la nutrición actual, el conocido como “catch-up” acelerado. Los crecimientos acelerados durante los dos primeros años de vida están asociados a un mayor riesgo de sobrepeso, estando muy ligado este aspecto al consumo de proteína, Efectos de la nutrición precozen especial al de las fórmulas lácteas hiperproteicas. Por lo que las fórmulas hiperproteicas que se dan a los niños están provocando cambios en su cuerpo y predisponiendolos para un sobrepeso y una obesidad en el futuro; es más, la obsesión por que gane el peso de forma rápida y acelerada lo predispondrá aún más.

 

¿Bebé gordo=bebé sano? No
¿Bebé gordo=adulto gordo? Con mucha posibilidad.
¿Ganacia de peso con prisa? No, paulatina.
¿Fórmulas hiperproteicas? No por norma, sólo si se nos pauta clínicamente.

 

Fuente: midietacojea.com